lunes, 26 de septiembre de 2016

El retorno de la Mariposa de Sombrillas Japonesas

En la chimenea de la casa al pie de la montaña me encontré con la sabedora de cabellos oscuros trenzados, con la pipa en sus manos haciendo bocanadas de humo que pintaban en el aire escenas del pasado con las que siempre me he identificado profundamente. Las arrugas de sabiduría trazadas en su rostro, dan cuenta de los viajes entre dimensiones que ha realizado. Sé que era una breve visita; al estar muerta hace algunos años hacía de sus apariciones el indicio de algún suceso a punto de acontecer fuera de lo ordinario. Me miró con esos ojos de poder que penetraban todo, brotaron palabras de otro ser en ella.

-El momento de las puertas esta cerca, debes preparar tu viaje aquel que pactaste en el Hanblecheyapi con la mariposa que llamaste sombrillas japonesas. Aún así debes cuidar tu puerta porque otros vuelan al acecho. -Diciendo esto se esfumo con el último humo exhalado.
Esas palabras recuperaron plenamente mi memoria. Los recuerdos fluyeron uno tras otro enlazados en una lógica que me permitía comprender el sentido de todo lo vivido. En el monasterio, en la Cota muisca, en Janajpacha, en el Circulo de ceremonia del fuego rojo en Santa Sofía y aquella conversación con la mariposa durante los cuatro días de asentamiento; tuve entonces la certeza de que estaba cerca. 

Casi de manera espontanea comencé la práctica de Hiloszhen desde aquella tarde los tejidos de visibles e invisibles se entramaban preparando mi cuerpo, mi corazón y mi mente para las transformaciones necesarias hacia aquella vía. La mujer sabedora me comunicó que haber escrito Bufanda Tejido de un Duelo Mágico y De Víctimas a Resilientes los Aliados Transparentes, fue un elemento indispensable para precipitar las condiciones de esta apertura. Mientras esperaba pasaba por mi mente  ese maravilloso juego de las cosas que hacemos o dejamos de hacer, y como cada decisión construye las diversas manifestaciones de los eventos que nos ocurren.