lunes, 8 de enero de 2018

Desde los Encuentros de Restauración Imaginal (*)


Narrativas Imaginales (1)

Los sueños interpretados como narrativas de experiencias con contenidos inconscientes, mensajes respuesta a asuntos que están por resolverse, clarividencias de sucesos, conexión entre dimensiones o con los protectores y aliados de cada ser, campo de creación lúcida de nuestro ser.
Decidamos lo que sean son relevantes y se presentan de manera permanente como evidencia de que hay mas por experimentar. Se presentan por alguna memoria que se manifiesta tejiendo creencias, sentimientos y emociones propias. y nos ayudan en aquello que dejamos de elaborar.
La verdad es esta son el espacio sin espacio, el tiempo sin tiempo, la dimensión sin dimensión, donde todo se resuelve hacia dejar el deseo, el apego y por tanto el apresamiento en el sufrimiento, si fuera un plano sería el de la iluminación que transmuta y disuelve hacia el vacío pleno.
Los sueños limpian causas y memorias que no conocemos y hacen fluir aquellos regalos que creamos para liberar nuestras cadenas de sufrimiento. El perdón no recibido, no dado, el amor sin realizar, las bendiciones ofrecidas desde todas las dimensiones que el mundo de la razón no permite aceptar.
Si estamos aferrados a esa creencia de karma, asuntos pendientes en la cadena de causas y efectos que originan las vidas, se liberan tanto en la vigilia, como en el sueño, es la manera maravillosa de resarcir las culpas y responsabilidades. Mas también es cierto que mantener esa idea ocasiona que mientras lo hacemos establecemos nuevas relaciones de apego, extendiendo la rueda a otras vidas.
La manera es aprender a soltar las relaciones, las experiencias, los sueños, no hay que hacer nada, solo estar y observar, aún si afecta nuestro cuerpo, nuestros sentimientos, nuestra mente, nuestra razón, la corriente de la existencia fluye y nuestra parte es ser con ella, sumergirse y dejarse llevar, sin colocar rocas en el camino: los razonamientos, sin aferrarse a hojas o ramas: los sentimientos, sin anclarse en el fondo para estacionarse: los deseos, sin llenar de fantasías sobre lo que es y no es: las ilusiones, dejarse llevar porque somos permanente expansión de todo y nada.
Sueña sin involucrarte, vive sin creencias, muere sin apegos, transita sin detenerte en los reinos cercanos a la tierra y a las dimensiones, asciende sin deseos, ingresa al vacío pleno siendo todo y nada. Expándete como creador que somos todos en uno.
Carlos Daniel Bermúdez Pinzón
Cdaniel Bpinzón
D' Hiloszhen
(1)Extraído de los Libros Homo Imaginalis y La Vía Imaginal - Manual de práctica con todas mis relaciones, este último que se entrega en los talleres mensuales: Encuentros de Restauración Imaginal. Promovidos con el autor por Senda del Cojín y el Centro de Cultura Imaghilar CIMA
(*)Estos encuentros de restauración imaginal están diseñados como vivencias en conexión con el si mismo desde lo imaginal para elaborar todas las relaciones hacia la armonía del estar en la vida, la muerte, la espiritualidad, la dimensionalidad...La existencia.