martes, 4 de julio de 2017

Restaurador del Efecto del Sufrimiento



Carlos Daniel Bermúdez Pinzón


Una de las definiciones que se encuentra en el diccionario de la Real Academia Española RAE sobre el término restaurador es: 

"Persona que tiene por oficio restaurar pinturasestatuasporcelanas otros 
objetos artísticos o valiosos" 

El ser humano es esa obra de arte viva con la capacidad de crear y expandirse en otras mas, lo hace a través de las relaciones con los objetos, los seres a su alrededor, de él mismo en su cuerpo, su corazón, su mente y principalmente la imaginación. A imagen y semejanza de su artista creador. Al igual que cualquiera de las demás valiosas creaciones va sufriendo deterioros a lo largo de su existencia es por ello que debe recuperarse al estado esencial en el que se encontraba. 

Si observamos  la medicina, la psicología, la sociología y en general todas las áreas del conocimiento de las ciencias humanas, de la salud e incluso las religiosas, es la de curar, sanar una intención dirigida a volver hacer funcionar esas partes del cuerpo o de la mente o de la creencia que por una alteración de la salud, un comportamiento distorsionado,  unas relaciones desequilibrantes o de la pérdida o falta de fé han causado desequilibrio en un organismo, llevando al dolor o al sufrimiento. Lo que contextualizando con la obra de arte podría ser reparar. 

¿Entonces sanar, curar es lo mismo que restaurar? 

Una manera de ver las dos primeras es en referencia al reparar al ser humano y el restaurar hacia el recuperarlo. La diferencia estriba esencialmente en el conocimiento y la verdad de lo que esa obra de arte llamado ser humano es: mas que un plano físico, un plano emocional,  un plano mental, un plano de creencias, un plano astral, un plano etérico...mas que un plano reciba el nombre que sea y se halle en una dimensión visible, invisible, inferior o superior. El reparar se ocupa de arreglar lo estropeado por algún tipo de sufrimiento que sufre la obra y que impide las funciones que cumple:  dormir, comer, caminar, amar, dentro de un sistema de relaciones humanas  por tanto la intervención que se hace es para que continúe adaptado y respondiendo a su función personal y social construida sobre creencia de lo que y como debe funcionar lo que se establece como vida.
Es decir que reparar es volver a lo establecido. 

Restaurar una obra de arte tiene que ver con mantener lo que se llama la "patina" con la que fue hecha, ese barniz o material original. En nuestro caso la pregunta es ¿Las artes y ciencias que se ocupan de reparar la salud o las relaciones del ser humano, considera esa pátina original para hacerlo? Muchos enfoques de estos conocimientos aportan desde el límite de percepción de los cinco sentidos o algunos desde imaginarios de creencias como son las presencias divinas o superiores. Hay otras cosas que considerar en este proceso de recuperación, de los efectos del sufrimiento  sobre la obra, el ser humano y es quien lo realiza. Por lo que se observa la misma no puede hacerlo, a no ser que tenga cierto nivel de autoconciencia y se transforme. Mientras esto no suceda su accionar es lo observable o lo presumible por fé. Es decir que la obra misma hasta donde sabemos no conoce su pátina o esencia y por tanto tampoco el modo de recuperar lo que es realmente. Solo puede repararse a lo que conoce una función que realiza, 

Restaurar exige un Restaurador, conocedor de la gran obra, el ser humano y para serlo requiere ser un creador de obras: El artista. Sólo este puede recuperar porque sabe del material esencial, lo maneja, lo que lo hace sufrir y es capaz de transformarlo.

En este punto hay que decir que el ser humano no es cualquier obra de arte, es la gran obra de arte y por tanto si posee autoconciencia de creación, solo que debe saber la vía para activarla. Como una creación extraordinaria en él mismo hay un acceso hacia esta autoconciencia creadora: La imaginación. por tanto desde allí puede transformar el efecto del sufrimiento. Solo que debe hallar la manera de ingresar al universo de la imaginación, mas allá de la ficción y alcanzar lo que se llama el mundo imaginal donde se forman todas las cosas, las experiencias del mundo de la realidad humana.